Bonos de carbono azul: ¿Qué son y cuál es su importancia?

En un contexto mundial que busca reducir al máximo las emisiones de dióxido de carbono, los bonos de carbono azul juegan un rol muy importante. El concepto de carbono azul refiere a la captura de dióxido de carbono por parte de plantas, organismos marinos o procesos bioquímicos que suceden naturalmente en los océanos. Estos sumideros naturales de carbono han capturado más del 60 por ciento del CO(dióxido de carbono) emitido por los humanos en los últimos 150 años. 

Sin embargo, la capacidad de los océanos de almacenar dióxido de carbono está en riesgo debido a las consecuencias inminentes del cambio climático. En este artículo te contaremos qué es carbono azul, cómo funcionan los sumideros naturales de carbono y cómo los bonos de carbono azul pueden ayudar a prevenir los efectos negativos del cambio climático.

¿Que son los bonos de carbono azul?

Los bonos de carbono azul buscan promover la conservación y restauración de sumideros naturales de carbono azul. Su objetivo es capturar CO2 atmosférico o evitar la liberación de carbono almacenado en suelos marinos. 

¿Cómo funcionan los sumideros de carbono azul?

El carbono azul refiere a todo carbono orgánico capturado y almacenado en océanos, ecosistemas costeros y suelos marinos. En el caso de humedales, manglares o plantas marinas, el carbono es capturado mediante fotosíntesis. Este proceso consiste en una reacción química que convierte dióxido de carbono en oxígeno y azúcares. Estos últimos son esenciales para el crecimiento de plantas u organismos marinos.

Esta reacción únicamente tiene lugar en presencia de luz.

 

Reacción química de la fotosíntesis
Reacción química de la fotosíntesis

 

Existen también microorganismos que viven cerca de la superficie de los océanos y pertenecen a un grupo llamado fitoplancton. Estos también crecen a través de la fotosíntesis y representan la base de la cadena alimenticia de los ecosistemas acuáticos.

En el caso de las plantas marinas, manglares y humedales, a medida que van creciendo depositan parte del carbono capturado en los suelos. Este carbono, que se fija en los suelos para permanecer allí de miles a millones de años, se denomina carbono azul

El carbono azul fijado por el fitoplancton

En el caso del fitoplancton, la captura de carbono no es tan directa. El dióxido de carbono se convierte en materia orgánica, que contribuye al desarrollo de la estructura de estos organismos marinos. Luego, el fitoplancton muere o es consumido por otras especies marinas.

Una vez que estas especies marinas se descomponen, sus esqueletos llegan al fondo marino y son cubiertos por sedimentos, donde quedan almacenados miles de años. Mientras más profundo llegue el fitoplancton o el esqueleto, más tiempo permanecerá almacenado. 

En este punto se considera que el fitoplancton ha logrado fijar carbono azul en el suelo marino. Puede suceder que la capa de sedimento no sea suficiente como para fijar el carbono y se libere nuevamente al océano.

Por este motivo, los ecosistemas más eficientes de producción de carbono azul son los pastos marinos, humedales y manglares.

Los océanos como sumideros de carbono azul

Según datos del último reporte del IPCC, los océanos han capturado más del 60% del dióxido de carbono emitido por los seres humanos en los últimos 150 años. Esto se debe no solamente a los procesos de plantas marinas y fitoplancton mencionados anteriormente, sino también a procesos bioquímicos que suceden en los océanos.

Algunos ejemplos son:

Formación de arrecifes de coral

El dióxido de carbono atmosférico se disuelve en agua a través de una reacción química que es esencial para el crecimiento de muchas estructuras marinas. En esta reacción, el dióxido de carbono reacciona con agua para dar ácido carbónico. El ácido carbónico es el precursor del carbonato de calcio, compuesto esencial para la formación de los arrecifes de coral. 

Algas marinas (macro-algas)

Por otro lado, las algas también son organismos que capturan dióxido de carbono a partir de procesos fotosintéticos. Las algas capturan grandes cantidades de carbono y ocupan más superficie marina que cualquier otro organismo acuático.

Sin embargo, el carbono capturado tanto por los corales como las algas no siempre es considerado carbono azul. Esto se debe a que no cumplen con algunos de los criterios de inclusión de ecosistemas de carbono azul. Estos criterios son:

    • Poseer reservas significativas de carbono almacenado
    • Contar con la capacidad de almacenar carbono a largo plazo
    • Tener un alto potencial de reducción de emisiones de dióxido de carbono
    • No tener efectos indeseables en los ecosistemas naturales aledaños
    • Que exista la posibilidad de implementar estrategias para conservar y aumentar los niveles de carbono azul almacenado
    • Que sea posible implementar políticas de adaptación y mitigación del cambio climático en estos ecosistemas.
Captura de carbono para bonos de carbono azul
Captura de carbono en los océanos para necesaria para la creación de bonos de carbono azul.

En el caso del fitoplancton, no existe un acuerdo científico en cuanto a si deben ser considerados ecosistemas de carbono azul o no. Esto se debe a que, gran parte del carbono capturado por estos organismos no llega a fijarse como carbono azul. 

Por otro lado, algunas especies de algas emiten dióxido de carbono como parte de su metabolismo. Luego, el balance entre carbono capturado y emitido muchas veces no logra ser suficiente como para considerarlas sumideros naturales de carbono azul. 

 

Captura de carbono en ecosistemas de carbono azul

En la última década, se ha dado suma importancia a los bonos de carbono azul. Esto se debe a que las plantas y organismos marinos son mucho más eficientes que los terrestres a la hora de capturar dióxido de carbono. 

Distintos estudios científicos demuestran que los manglares y humedales son capaces de capturar hasta 10 veces más dióxido de carbono por unidad de área que los bosques o selvas. Luego, todo impacto negativo en los mismos podría liberar grandes cantidades de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, contribuyendo al cambio climático.

El siguiente gráfico muestra los resultados de un estudio científico que compara el carbono total almacenado en ecosistemas terrestres y marinos. Allí, puede observarse que la mayor parte del carbono almacenado tanto en bosques boreales, sabanas tropicales y manglares corresponde a la estructura debajo de la superficie terrestre. 

Secuestro de carbono en estructuras terrestres y marinas.
Captura de carbono en estructuras terrestres y marinas. Datos extraídos de: Kauffman & Donato, 2012.

El precio de los bonos de carbono azul

En la actualidad, el mercado de bonos de carbono azul representa una fracción del mercado de bonos de carbono. Sin embargo, el precio de estos bonos es superior a otros proyectos de compensación de emisiones. Esto se debe a que muchas empresas buscan, además de compensar sus emisiones, generar impactos positivos en el ambiente. 

Y este es el caso de los bonos de carbono azul. Ya que, que además de capturar altas cantidades de dióxido de carbono atmosférico, presentan beneficios ambientales para las comunidades y ecosistemas cercanos a estos proyectos. Algunos de los beneficios adicionales de los ecosistemas de carbono azul son:

  • Prevención de inundaciones de las áreas protegidas.
  • Reducción de impactos ambientales ante tormentas o eventos climáticos extremos.
  • Conservación de la biodiversidad de los humedales y océanos.
  • Filtración de compuestos contaminantes que podrían alterar el funcionamiento del ecosistema.
  • Captura de sedimentos que contribuyen a la protección de las raíces de las plantas ante procesos de erosión que afectarían su crecimiento.
  • Creación de hábitats favorables para el crecimiento de fauna marina. Esto contribuye a la seguridad alimentaria para las comunidades locales cercanas a los ecosistemas.

Importancia de los bonos de carbono azul ante las consecuencias del cambio climático 

En un contexto donde las consecuencias del cambio climático son inminentes, los proyectos de bonos de carbono azul son esenciales. Estos proyectos buscan, no solamente proteger a estos hábitats de intervenciones humanas, sino también de los eventos naturales que tendrán lugar durante los próximos años.

Las consecuencias del cambio climático tendrán un gran impacto en la capacidad de los ecosistemas de carbono azul de capturar y almacenar dióxido de carbono

Algunos ejemplos de estas consecuencias serán:

Aumento del nivel del mar

Uno de los requisitos fundamentales de la fotosíntesis es la luz solar.  El aumento en el nivel del mar podría disminuir la cantidad de luz solar que llega a las plantas marinas. Esto atenta contra su capacidad de capturar dióxido de carbono y de reproducirse. 

Por otro lado, el aumento del nivel del mar también podría arrastrar los sedimentos que se acumulan en los manglares y que, además de proteger las raíces de las plantas, cumplen la función de retener el carbono orgánico bajo la superficie. Esto se logra a través de la formación de compuestos orgánicos de minerales y carbono. Si estos sedimentos desaparecieran, este carbono podría sufrir un proceso de descomposición por parte de los microorganismos del ecosistema. Este proceso liberaría dióxido de carbono de forma espontánea, contribuyendo al calentamiento global.

Eventos climáticos extremos

Otra de las consecuencias inminentes del cambio climático es el aumento en la frecuencia e intensidad de eventos climáticos. Estos eventos atentan directamente sobre los depósitos naturales de carbono azul. Por ejemplo, las tormentas extremas pueden contribuir a procesos de erosión y daño de la vegetación del ecosistema, y por ende a la liberación de parte del carbono almacenado allí. 

Acidificación de los océanos

La disolución de cantidades elevadas de dióxido de carbono en los océanos conduce a un proceso llamado acidificación. Este proceso hace que disminuya el pH de estos cuerpos marinos. Esto hace que tambén disminuya la producción de carbonato de calcio, esencial para la formación de los corales marinos.

Los corales marinos cumplen la función de proteger a las lagunas poco profundas de olas entrantes. Esto permite el crecimiento de pastos marinos que se vería seriamente afectado por el impacto de las mismas. 

La acidificación de los océanos afecta directamente a la capacidad de los corales de reproducirse y, por ende, de proteger a los pastos marinos y humedales. Esto, sumado al aumento en el nivel del mar, puede tener consecuencias catastróficas para estos sumideros de carbono azul. 

Conclusión

Todos los efectos negativos del cambio climático sobre sumideros naturales de carbono azul, pueden mitigarse a través de proyectos de conservación de áreas naturales. De allí, la importancia de los proyectos de bonos de carbono azul y de sus impactos positivos en un futuro cercano, tanto en hábitats naturales como en la calidad de vida de las personas que dependen de sus servicios ecosistémicos. 

En caso que queiras saber más sobre este temática, comunicate con info@carbonneutralplus.com.

 

Referencias

IPCC, AR6 Climate Change 2021: The Physical Science Basis.

Macreaide, P. The future of Blue Carbon science. Nature Communications 10, 3998 (2019).

Lovelock, C. & Duarte, C. Dimensions of Blue Carbon and emerging perspectives. Biology letters 15,3 (2019).

Kauffman, J. & Donato, D. Protocols for the measurement, monitoring

and reporting of structure, biomass and carbon stocks in mangrove forests. Center for International Forestry Research 86 (2012).

Segman, R.F. Impacts of ocean acidification on calcifying macroalgae: Padina sp. as a test case – a review. Israel Journal of Plant Sciences (2016).

Fassuli, S. Blue carbon’ gains interest in effort against greenhouse gases, but challenges remain. S&P Commodity Insights (2021).

Spivak, A. et al. Global-change controls on soil-carbon accumulation and loss in coastal vegetated ecosystems. Nature Geoscience 12, 9 (2019).

Saunders, M. Interdependency of tropical marine ecosystems in response to climate change. Nature Climate Change 4 (2014).